
Cuál es la diferencia entre la pistola Byrna de Selci y la polémica Taser

El intendente de Hurlingham Damián Selci anunció que incorporará nuevos agentes al Cuerpo de Prevención Comunitaria (CPC), quienes estarán munidos de pistolas Byrna, tras apenas cuatro meses de capacitación.
La pistola Byrna y la polémica Taser si bien están clasificadas como armas de letalidad reducida, dado que buscan neutralizar una amenaza sin matar, funcionan bajo principios operativos, técnicos y legales distintos.
TRES DIFERENCIAS
Si bien ambas armas se agrupan bajo el concepto de armamento menos letal, sus características funcionales las vuelven aptas para escenarios totalmente distintos.
Las divergencias más profundas se pueden sintetizar en tres ejes clave:
En primer lugar, el mecanismo de acción tecnológico marca la distancia principal entre ambos dispositivos. La pistola Taser opera mediante impulsos eléctricos; dispara dos dardos conectados por cables delgados que, al impactar, transmiten una descarga diseñada para interrumpir el sistema neuromuscular e inmovilizar de inmediato a la persona. Por el contrario, la pistola Byrna funciona mediante gas comprimido y dispara proyectiles físicos, ya sean esferas sólidas de impacto físico o proyectiles cargados con polvo de gas pimienta que se dispersa al golpear en el blanco.
En segundo lugar, el alcance define su uso táctico. La Taser es una herramienta estrictamente diseñada para el contacto cercano, ofreciendo una distancia operativa óptima de hasta 7 metros. La Byrna, en cambio, apuesta por actuar a distancia, extendiendo su rango de efectividad hasta los 20 metros.
Tercero, la regulación legal en Argentina establece quiénes pueden acceder a cada una. La ANMaC clasifica a las pistolas Taser como armas de uso exclusivo para las Fuerzas de Seguridad. En tanto, la Byrna es un dispositivo de venta libre debido a que técnicamente no es catalogada como un arma de fuego; es decir, cualquier mayor de edad puede adquirirla sin tramitar una credencial de Legítimo Usuario.
EXPERIENCIA Y ENTRENAMIENTO
El hecho de que la Byrna sea de venta libre en armerías y plataformas de comercio electrónico suele generar una falsa sensación de simplicidad. Sin embargo, usar una Byrna requiere experiencia, entrenamiento y responsabilidad.
Incluso las fuerzas policiales que las han incorporado atraviesan rigurosas capacitaciones teóricas y prácticas antes de llevarlas a la calle.
Al igual que un arma de fuego, requiere aprender a alinear las miras, controlar el retroceso, cambiar los cargadores bajo presión y entender el funcionamiento de las cápsulas de gas CO₂.
Aunque no sea un arma de fuego, su uso sigue estando sujeto al Artículo 34 del Código Penal argentino (Legítima Defensa). El usuario debe ser entrenado para entender cuándo es legalmente proporcional disparar. Un mal uso puede derivar en graves problemas judiciales o en una escalada de violencia si el delincuente tiene un arma de fuego.
Aunque su letalidad es reducida, no es "cero". Un proyectil de Byrna disparado a corta distancia al rostro puede causar la pérdida de un ojo o traumatismos severos. Conocer las zonas de impacto permitidas del cuerpo es vital.


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