Ex Escuela 10: una rara joya arquitectónica de Hurlingham

Muy cerca del Centro de Hurlingham, sobre la calle Sargento Gómez al 1500, se levanta un edificio que custodia el ADN de la ciudad. Para todos es la histórica Escuela 10, aunque formalmente en la actualidad es la Primaria N° 2 "Pablo Pizzurno".
En el marco de la arquitectura nacional es una rareza absoluta. En el año 2015, un decreto presidencial la elevó a la categoría de Bien de Interés Histórico Nacional, un blindaje patrimonial reservado para los tesoros más valiosos del país. ¿Qué hace tan especial a este colegio fundado en agosto de 1890?
VANGUARDIA ARQUITECTÓNICA EN EL BARRIO
A principios del siglo XX, el Consejo Nacional de Educación tenía una receta fija para construir colegios: las "escuelas palacio". Eran edificios de fachada neoclásica, simétricos, grises y de una rigidez casi militar.
Sin embargo, cuando se proyectó la sede definitiva de la escuela en 1915, el arquitecto Vidal Carrega decidió patear el tablero.
Carrega plantó en Hurlingham una bandera del modernismo catalán, una corriente artística inspirada en formas que priorizaban las líneas curvas y orgánicas por sobre las estructuras cuadradas tradicionales.
El edificio rompió la simetría de la época mediante un complejo de tres cuerpos integrados que se adaptaron con maestría al lote irregular de 1.384 metros cuadrados.
DETALLES ÚNICOS
Tiene tres aspectos arquitectónicos clave:
Asimetría y juego de volúmenes: a diferencia de las escuelas de la época, sus cuerpos no se replican como un espejo; cada ala tiene identidad propia, unificadas por sutiles relieves y decoraciones en mampostería en los accesos.
Higiene: el diseño no fue solo estético, sino también que también apuntó a cubrir necesidades sanitarias. Las aulas se pensaron con techos altísimos y ventanales enormes alineados estratégicamente para garantizar ventilación cruzada constante y luz solar directa todo el día, combatiendo las enfermedades de la época.
Materiales eternos: su estructura original combinó ladrillo, herrería artesanal y terminaciones que resistieron más de un siglo de tizas, crudos inviernos y altas temperaturas.
UN ESCUDO LEGAL

