Qué dijeron los vecinos de Hurlingham en el Concejo Deliberante

A continuación, se reproduce el texto completo de los vecinos en el Concejo Deliberante de Hurlingham.
"Señoras y Señores concejales:
Nos presentamos en esta Banca como Vecinas y Vecinos Autoconvocados de Hurlingham, nucleados alrededor de una preocupación central: el Código de Ordenamiento Urbano 2025.
Desde el inicio del tratamiento del COU 2025, los vecinos no contamos con información clara, completa y accesible para consultar las ordenanzas, el código vigente y el nuevo texto que se estaba tratando.
"Vinimos hace un mes a este Concejo a hacer uso de la Banca del Vecino —algo que finalmente no logramos— a pedir que se garantizara el acceso a la información pública, que se publicaran las normas, y que se habilitara una participación vecinal real en torno a una decisión que afecta el futuro urbano de Hurlingham.
Recién después de nuestra presencia e insistencia, se publicaron documentos que hasta ese momento no estaban disponibles.
Pero publicar tarde no es transparentar. La información pública debe estar disponible siempre. Si la documentación aparece cuando el proceso ya avanzó, si se entrega fragmentada, o sin criterios claros para saber qué norma está vigente, se cumple con una formalidad, pero no con el espíritu del derecho de acceso a la información pública.
Y este punto es fundamental: sin información previa no hay participación real. Y sin participación real, una norma que transforma la ciudad nace con un problema grave de legitimidad democrática.
Los Vecinos Autoconvocados de Hurlingham rechazamos el COU 2025, en primer lugar, porque fue aprobado de manera exprés, sin un proceso amplio e informado de discusión y participación vecinal. Una audiencia pública no puede ser solo una instancia formal. Para participar de verdad, los vecinos deben contar antes con toda la información, tiempo para analizarla, canales para formular observaciones y una respuesta institucional seria sobre dichas observaciones. Eso no ocurrió.
Rechazamos también este Código porque entendemos que vulnera los principios de la Ley 8912/77 de Ordenamiento Territorial y Uso del Suelo de la Provincia de Buenos Aires, ya que impulsa modificaciones sin planificación seria, sin evaluación integral del impacto urbano y ambiental, sin participación comunitaria real y sin acreditar que el territorio cuenta con la infraestructura necesaria para sostener los cambios propuestos.
El Código de Ordenamiento Urbano no es una ordenanza más. Define qué se puede construir en nuestra ciudad, dónde, con qué altura, con qué densidad, qué actividades se habilitan, qué barrios se preservan, qué patrimonio se cuida y qué calidad de vida se protege o se pone en riesgo.
EL COU 2019 establecía la creación de una Comisión de Patrimonio Urbano o Histórico-Arquitectónico para impedir la demolición o modificación irreversible de construcciones con valor histórico en áreas clave, y fijar límites y restricciones constructivas en entornos con valor identitario para el municipio. Esta comisión nunca se creó ni se tuvo en cuenta para la redacción del COU 2025, el que además convierte a parte del casco histórico en “centralidad urbana”, lo que altera la identidad de determinadas zonas y el modo de vivir de los vecinos. No se puede hablar de desarrollo si el desarrollo borra la historia, degrada los barrios o expulsa silenciosamente a quienes ya viven en ellos.
Rechazamos también el COU 2025 porque habilita mayores densidades, alturas, unidades funcionales, así como nuevos usos y actividades sin que se haya puesto a disposición de los vecinos un estudio integral y verificable sobre el impacto ambiental, urbano, hídrico, vial, sanitario, sonoro y social que esas transformaciones van a producir. Sin ello, no se puede hablar de planificación urbana responsable.
Hurlingham no cuenta aún con cobertura plena de servicios esenciales como agua y cloacas. Sin embargo, se impulsa un Código que aumenta la carga habitacional, sanitaria y ambiental sobre redes que ya son insuficientes.
Otro tema a considerar es la proliferación indiscriminada de excepciones al uso del suelo establecido por ordenanzas del COU, y normativas que alteran la fisonomía de nuestra ciudad y el bienestar de los vecinos de manera drástica e inconsulta. Hoy resulta imposible distinguir si una habilitación responde al Código de Ordenamiento Urbano, a una excepción, o si directamente carece de todo sustento legal.
Esta alarmante acumulación de excepciones —desde edificios en altura autorizados en zonas sin cloacas hasta grandes proyectos urbanísticos, como el emblemático caso del Hurlingham Park— exige que este Concejo Deliberante publique qué estudios técnicos, de factibilidad y qué controles respaldaron semejantes autorizaciones. No es solo una cuestión urbanística: es de gravedad sanitaria, ambiental y de igualdad ante la ley.
También rechazamos el COU 2025 porque amplía o habilita espacios para actividades comerciales, productivas o industriales en zonas donde hoy viven comunidades de vecinos. Esto nos preocupa aún más porque en la práctica cotidiana vemos que los mecanismos de control muchas veces no llegan, llegan tarde o no alcanzan para proteger a quienes conviven con actividades incompatibles con la vida residencial.
En cuanto a preservación y recuperación del ambiente, el COU 2025 omitió la valiosa participación del consejo consultivo local del COMIREC, creado por la Ordenanza N° 7969, el que nunca fue conformado, omitiendo la vital importancia de los cursos de agua que delimitan nuestro municipio y cercenando otra vía de participación ciudadana. La falta de atención que el COU 2025 presta a la cuestión ambiental y la preservación de espacios verdes va en contra de todos los estudios existentes de desarrollo sostenible urbano.
Asimismo, nos preocupa que el COU otorgue al Departamento Ejecutivo facultades para modificar a la baja indicadores de densidad fijados en el propio Código, generando un margen de discrecionalidad que debilita la seguridad jurídica y el control ciudadano. Las reglas urbanas deben ser claras y discutidas democráticamente.
También queremos señalar una contradicción de fondo. Escuchamos al intendente plantear que este COU buscaba facilitar que los jóvenes accedieran a la vivienda. Sin embargo, lo que vemos crecer en la ciudad son edificios y emprendimientos de lujo, no una política habitacional accesible e integrada para los jóvenes y las familias de Hurlingham. No se puede justificar una transformación urbana profunda con un argumento social si después el resultado concreto favorece procesos de valorización inmobiliaria que pueden expulsar a los propios vecinos.
Ante la falta de respuesta del Departamento Ejecutivo Municipal a nuestros reiterados pedidos de información, solicitamos a este Concejo que ejerza su rol institucional y solicite las explicaciones correspondientes sobre el estado del trámite de homologación provincial del COU 2025, cuál es la norma vigente actual, cuáles son los límites que rigen mientras ese proceso esté pendiente y si se están cumpliendo.
Los vecinos necesitamos certeza jurídica, con reglas que contemplen, en primer lugar, nuestro bienestar, por encima de intereses de desarrolladores e inversores.
Es por todo lo expuesto que venimos a expresar nuestro rechazo al COU 2025 y a solicitar que se deje sin efecto su aprobación —o que se arbitren los mecanismos institucionales correspondientes para su anulación—, porque entendemos que una norma de esta magnitud no puede ser tratada ni aprobada sin información pública oportuna, sin participación vecinal real y sin un debate profundo sobre el modelo de ciudad que queremos para Hurlingham.
Pedimos, además, que se abra un verdadero proceso de participación vecinal, que incluya a barrios, instituciones, fuerzas vivas, al Consejo Consultivo Local del COMIREC, a especialistas independientes y a las vecinas y vecinos afectados por esta norma.
Como Vecinos Autoconvocados de Hurlingham, esperamos ser convocados, escuchados y tenidos en cuenta. No hablamos desde un interés particular, sino desde el derecho y la responsabilidad de participar en las decisiones que nos afectan.
También esperamos que esta intervención tenga un efecto concreto y no sea solo una exposición más, sino que abra un compromiso institucional serio con la transparencia, la participación vecinal y la revisión del Código de Ordenamiento Urbano.
El futuro de Hurlingham debe construirse con la voz de quienes la habitamos.
Muchas gracias."
VECINAS Y VECINOS AUTOCONVOCADOS DE HURLINGHAM

