Concejo Deliberante: ¿dejarán hablar esta vez a los vecinos de Hurlingham?

En la sesión de mayo no les permitieron expresarse porque faltaba llenar un formulario. El presidente del cuerpo se comprometió a que, cumplido ese paso burocrático, podrían hacer uso de la banca pública. El oficialismo restableció la web del concejo para mitigar críticas por la falta de información. ¿Cómo reaccionará a los señalamientos sobre las graves falencias del COU que impulsa y al ya descontrolado crecimiento de construcciones en altura?
Política20 de junio de 2026 Eduardo Diana

En la última sesión del Concejo Deliberante se impidió al colectivo Vecinos Autoconvocados hacer uso de la banca pública. Sin bien el grupo había cumplido con todos los requisitos indicados por la secretaria del cuerpo legislativo no pudieron expresarse.

 

El presidente del Concejo, Mario Quintero, objetó que no habían llenado un formulario, y que por ese motivo no podrían hacer uso de la banca pública.

 

Al tiempo que se discutía sobre el formulario faltante, el concejal camporista Nicolás Vilela intervenía para sacar de la cancha a los vecinos. “No se puede interrumpir una sesión del Concejo”, ordenaba. “¿Continuamos (con la sesión)? ¿Continuamos?”, insistía Vilela, para anular la discusión acerca de si los vecinos de Hurlingham podían expresar sus preocupaciones sobre la reforma urbanística impulsada por el oficialismo local.

 

El concejal Juan Zabaleta se dirigió a los vecinos que se habían hecho presentes en el recinto del concejo y preguntó: “¿De qué quiere hablar señora?" Una vecina empezó a enumerar los motivos del reclamo. Como primer tema, dijo, “queremos hablar de la falta de información" que brinda el concejo y el Municipio.

 

Al advertir que, de hecho, los vecinos empezaban a desarrollar los motivos de sus preocupaciones sobre el distrito, Quintero salió al cruce y dijo que sin formulario no podían hablar. Y se comprometió a que, una vez cumplido ese requisito, en la próxima sesión les daría la palabra.

RESUCITÓ LA WEB DEL CONCEJO

 

Al acercarse la sesión del mes de junio, como por arte de magia, tras seis meses de mantener caída la web del Concejo, se publicaron algunas ordenanzas, entre ellas la del conflictivo Código de Ordenamiento Urbano (COU) 2025.

 

La Cámpora salió así al cruce de una de las críticas: los manejos de asuntos públicos de espaldas a la comunidad y sin brindar información, una característica que define la gestión del intendente Damián Seci.

 

De hecho, en el informe publicado en mayo de este año por la Asociación Argentina de Presupuesto y Administración Financiera (ASAP), que evalúa la transparencia de los 135 municipios bonaerenses, Hurlingham fue clasificado entre los peores distritos, ubicándose en la categoría de Nulo cumplimiento en la presentación y divulgación de las cuentas públicas.

Hurlingham, de una puntuación de 0 a 100, obtuvo 5 puntos, e integró la peor categoría de Transparencia.

COMO UN TRAJE A MEDIDA

 

La aparición de ordenanzas en la web del concejo intenta mitigar la crítica de falta de información del municipio hacia la comunidad, pero en nada tapa lo central de la preocupación de los vecinos: la chorrera de excepciones para construcciones en altura y un COU hecho como un traje a medida para constructoras y desarrolladores inmobiliarios sin la menor atención a la calidad de vida de la comunidad.

 

Una reforma urbanística que, aunque no ha sido homologada por provincia de Buenos Aires, parece estar ya en marcha; basta con andar por las calles de Hurlingham para advertir como el tradicional paisaje va paulatinamente cambiando; las torres florecen como yuyos en medio del césped, y el cemento avanza implacable sobre las áreas verdes.

PROMESAS DE CAMPAÑA

 

En campaña, Selci prometía ante el jefe de La Cámpora Máximo Kirchner que si ganaba la intendencia, en Hurlingham no se levantaría ni una sola torre. A dos años y medio de la gestión de Selci el descontrol con las construcciones en altura es evidente, “el único límite es el cielo” para las empresas que desembarcaron en el distrito.

 

El COU votado por la anterior composición del Concejo Deliberante con una abrumadora mayoría de La Cámpora no contempló estudio de ningún tipo, ni mensuró las zonas sin servicio de cloacas ni agua corriente, ni el porcentaje de áreas verdes, ni el FOX, entre otros incumplimientos del proyecto urbanístico diseñado para Hurlingham.

EL USO DE LA BANCA PÚBLICA

 

Quintero dijo a los vecinos en la sesión de mayo que tendrían este próximo miércoles solo cinco minutos para expresarse.

 

Sin dudas, cinco minutos para explayarse sobre el futuro de Hurlingham y de todos sus habitantes parece muy poco tiempo.

Asimismo, esos cinco minutos, representan una muestra del valor que La Cámpora de Hurlingham le otorga a la opinión de los vecinos del pueblo que administran.

 

En los concejos deliberantes de la provincia de Buenos Aires no hay un tiempo uniforme para el uso de la banca pública, la duración depende del reglamento de cada municipio. Lo habitual es que se fijen 10 minutos de exposición.

 

Casi todas las reglamentaciones contemplan que el tiempo puede ser ampliado si el presidente del concejo lo considera necesario para que el vecino desarrolle su propuesta o reclamo de manera integral. Algunos distritos incluso son más flexibles y destinan 30 minutos al uso de la banca pública.

 

Así, pese a que está contemplado en la legislación de los municipios bonaerenses, en Hurlingham, el derecho a hacer uso de la banca pública parece ser una cuestión de buena voluntad de la gestión Selci y sus legisladores del concejo.

 

El miércoles 23 de junio es la próxima sesión del honorable concejo deliberante. ¿Dejarán esta vez hablar a los vecinos? ¿O buscarán otro detalle burocrático para no darles la palabra?

 

En la sesión del concejo del miércoles el oficialismo de Selci tendrá la oportunidad de mostrarse atento a la opinión de los vecinos de Hurlingham. Se verá.