Secretos y entretelones de "Corderos en la Noche"

El 1º de julio se cumplieron 35 años del lanzamiento de "Corderos en la Noche", el primer disco de Las Pelotas y en Planeta Hurlingham recordamos aquel proceso que tuvo que atravesar la banda liderada por German Daffuncchio y Alejandro Sokol en 1991, para sobreponerse a la muerte de su líder espiritual Luca Prodan y lograr una transformación que era inevitable.
Si nos tenemos que remontar a los orígenes de Las Pelotas, geográficamente nos ubicamos en la Plaza de Hurlingham, allá por julio del ‘88. La legendaria FM Triac, organizaba un festival para recaudar fondos con bandas locales, entre ellas S.O.K.O.L., liderada por Ale Sokol y lo que había sido la formación de Los Decolorantes. Dos viejos amigos se reprochan:
“- Dale boludo! Tenemos que hacer algo, no puede ser!” Cuenta Horacio “Pollo” Magnacco en una entrevista del programa de YouTube “Hurlinghenses”.
“Se carajeaban todo el tiempo…eran Alejandro Sokol y German Daffunchio”, que desde la muerte de Luca Prodan se había ido a recluir a las sierras de Nono, al mismo lugar donde empezó todo, para respirar, ver para adelante y avanzar, como sea.
CAMBIO DE PIEL
Fueron tiempos de mucha soledad e introspección, noches y más noches, mucho más silenciosas que aquellas que supieron vivir allá entre 1981 y el anárquico verano del ‘84 en Villa Gesell, cuando Sokol decidió alejarse de Sumo y tener una vida más tranquila junto a su familia.
Después del estallido de Sumo y la muerte de Luca Prodan, German se siguió viendo con Superman Troglio, y junto a Timmy Mc Kern se fueron dejando llevar por un destino que parecía estar escrito. Una figura tan central en una banda como lo fue Sumo, ya no estaba más; la dicotomía de seguir o no, derivó en la decisión de continuar la historia, de otra forma, con otra piel, tal como lo habían hecho Ricardo Mollo y Diego Arnedo con Divididos.
DEBUT Y PRIMER DEMO
El primer show fue en Dallas, un viejo pub ubicado en la Avenida Juan B. Justo, cerca de la cancha de Vélez. La formación fue: Ale Sokol en Voz, German Daffuncchio en Guitarra, Superman Troglio en Bateria, Tomas Sussman (ex Todos al Obelisco) en Guitarra y Willy Robles (ex La Sobrecarga) en Bajo.
En 1989 grabaron el primer demo que tenía casi todos los temas que finalmente terminaron saliendo en “Corderos en la Noche” más el inédito “Dinero”, “Astroboy” y “Escaleras”, que terminaron saliendo en “Máscaras de Sal” de 1994. La base de operaciones era la sala que tenía Daniel “Negro” Dinápoli en su casa.
El bajista Willy Robles abandonó la banda y en su reemplazo entró Marcelo Scasso, quién estuvo unos meses y se fue. El que terminó una de las bases y continuó con la banda hasta 1993 fue Marcelo Fink.
El disco superó las versiones originales obviamente, pero no solo por el sonido, sinó también por la técnica. La banda sonaba oscura, pero también alegre por momentos. Enfocada, pero nostálgica al mismo tiempo. Un conjunto de sensaciones, de esas que se tienen en pleno duelo, metidas en una licuadora y que nunca sabes cuando va a parar.
LA GRABACIÓN DE CORDEROS
El camino para grabar no fue fácil, en principio “Corderos...” iba a salir por Sony Music, en una especie de contrato extendido por los discos de Sumo, pero al final la compañía decidió soltarles la mano por verlos “poco comerciales”.
Ahí comenzó otra etapa, la de salir a buscar un productor que ponga la plata. Apareció Pepe Gil Vázquez, que hasta se dió el gusto de aportarle el saxo a “Brilla”, más conocida como “Shine”.
Otros viejos amigos que aportaron lo suyo fueron Ricardo Mollo, en el solo de “Nunca me des la Espalda” y Diego Arnedo con su bajo en “La Vaca y el Bife”, “Movete” y “Bombachitas Rosas”.Ya tenían los temas y la plata para grabarlo y poderlo editar, pero había que crear un sello propio, el nombre fue Silly Records, con Jorge Crespo a la cabeza, amigo de la banda y otro de los productores del disco.
SIN CULPAS NI PRESIONES
Lo siguiente fue ponerle el nombre al disco: “Corderos en la Noche” se puede interpretar como un rebaño de ovejas que perdió a su pastor en la oscuridad nocturna y siguen caminando sin rumbo.
Este disco es en buena medida parte de la identidad sonora de Las Pelotas, que venía cargando una pesada mochila con adoquines y supo sacársela a tiempo para poder avanzar más livianos, sin culpas, sin presiones ni obligaciones, solo para divertirse y eso se notó siempre, tanto en el estudio como cuando tocaban en vivo.
El clásico “Sin Hilo” y “Muchos Mitos”, que fue usado para abrir muchos de sus shows , son otros de los puntos altos de este disco que sirvió como carta de presentación de un grupo de ex compañeros de banda que supieron dejar atrás el dolor y seguir adelante en su camino, con todo lo que eso significa y lo que vino después, un periplo que quizás algún día recordaremos en Planeta Hurlingham. Pero esa ya es otra historia.

