Polideportivo Municipal: los árboles no mueren de pie

El alquiler del Polideportivo Municipal acordado entre el intendente Damián Selci y el club Barracas Central sigue generando penosas situaciones para el distrito.
Tras firmar el 13 de febrero la concesión al club porteño de fútbol, el Ejecutivo local ante el fuerte conflicto que se había generado, llegando incluso a notas destacadas en diarios y canales de cable nacionales, buscó darle un endeble marco de institucionalidad al asunto.
Selci logró con mayoría en el Concejo Deliberante que se votara una ordenaza para llamar a audiencia pública y que luego ese cuerpo legislativo vote sobre el alquiler del predio.
Lo llamativo es que esas instancias institucionales que Selci eludió inicialmente -y que ahora aprobará gracias a la mayoría automática en el Concejo Deliberante-, llegan demasiado tarde: Barracas Central ya está haciendo uso de las instalaciones municipales por la pobretona suma de 17 millones de pesos al mes.
FUERA, ABAJO
La saga de escándalos no se detiene. Hace unos diez días se comenzó a cortar la hilera de añosos eucaliptos sobre el sector del predio que da a la calle Paso Morales.
Mientras Selci aparece en las redes sociales recomendando la “poda responsable” y pregona que “cuidar los árboles es cuidar la calidad de vida en cada barrio”, en el Poli están cortando árboles todos los días, que luego -cortados en pequeñas partes- son recogidos según observado por vecinos por camiones del Ceamse.
La tala de la hilera de árboles sobre Paso Morales, según confió a Planeta Hurlingham un concejal, obedecería a la idea del club Barracas de levantar un muro para que la Primera División no sea observada en los entrenamientos.
ABRAZO SIMBÓLICO
El Municipio ya habría cobrado por adelantado el canon por el primer año de alquiler. De modo que suena a fantasía que el intendente Selci recapacite y escuche a los vecinos.
No obstante, antes de la audiencia pública y el voto de la mayoría automática del Honorable Concejo Deliberante, se organizó -bajo el lema “El Poli es de los vecinos”- un abrazo simbólico al predio para este sábado 30 de mayo a las 16.
En la misma zona donde el por entonces coronel José de San Martín hizo una posta para cambiar caballos luego de una batalla por la independencia, ahora solo se escucha el ruido de la motosierra y el estampido de los árboles al morir contra la tierra. Trágicas carambolas de la historia.

