Sandra canta lo que le gusta, y lo hace bien

La cita era a las 17 horas de un domingo que no deja de ser otoño. Frío por donde lo mires. No hay ropa que abrigue al frío que invade los huesos. Pero peor es vivir en Alaska.
Sandra Patiño canta lo que le gusta y eso se nota. Este frío domingo de un mayo con 38 días Sandra canta unas canciones en un lugar increíble en el corazón del barrio. Rico y Sano, tal es el nombre del bar-hogar donde se presenta nuestra protagonista.
Un lugar que, como cuenta su nombre, trata que la vida sea más saludable, con viandas saludables y cero gluten friendly. El TACC es otra parte de esta propuesta, además de tortas y comidas exquisitas que hablan de un lugar que puede cambiar la vida de todos los vecinos de Parque Quirno y alrededores.
La propuesta de este domingo otoñal era simple, pero no por eso menos eficaz y atractiva: un puñado de canciones en la voz de Sandra, que como bien decimos canta lo que le gusta, así está en las redes, por lo menos en Intagram @cantoloquemegusta.
Las canciones van sonando y de menor a mayor la seguridad en Sandra va creciendo; hasta llegar a igualar a su sonrisa, que acompaña a cada una de las notas que entona.
Suéter, Charly García, Fabi Cantilo y más arman un escudo al frío que parece no gustarle las buenas canciones. Bolero Falaz (Aterciopelados) se luce en una interpretación a tono y sin exigencias, como si la hubiese escrito Sandra, al igual que otras canciones que hace, en las que también se destaca una versión muy personal, muy personal de La Razón que te Demora de La Renga en versión low fi piano y voz llevando la canción a otro lado, a otro lugar.
Así, demuestra Sandra que realmente canta lo que le gusta y cómo le gusta; de otro modo no se explica que al tema de la banda de mataderos le pegue un tema de Norah Jones y quede perfecto. La simetría musical que muestra es admirable y también la deja a ella en un lugar único.
Así, entre cancion y cancion, un perrito se acomodó entre el público y ladraba como si aplaudiera cada vez que Sandra terminaba una canción. ¡Increíble!
La noche, finalmente, cayó: se terminaron las canciones y todos se fueron, claro, menos el frío; es buenísimo que estos mini eventos culturales & sociales sucedan y que podamos descubrir que músicos como Sandra canten lo que les gusta y lo compartan. Estas situaciones hacen del barrio un lugar mejor, aunque más no sea por un rato.

