Tasa municipal de Hurlingham: la más alta de todo el oeste del GBA
Según informes económicos de la Fundación Labor y del Instituto de Economía (INECO) de la Universidad Argentina de la Empresa (UADE), el municipio de Hurlingham es el que tiene la mayor presión fiscal de toda la zona oeste del GBA (Primera Sección Electoral).
El distrito administrado por el intendente Damián Selci encabeza el listado impositivo de la zona oeste con una carga tributaria generalizada de referencia del 4,5%, superando ampliamente a distritos vecinos como Morón e Ituzaingó (con alícuotas del 1,5% al 2,6%).
Segundos en el Conurbano
Al ampliar la mirada hacia la totalidad del GBA, la estructura recaudatoria posiciona a Hurlingham en el segundo puesto del ranking general de los municipios con mayor presión fiscal del Conurbano.
El distrito comparte ese segundo escalón del podio con el partido de Pilar. Hurlingham queda posicionado únicamente detrás del Municipio de Lanús, administrado -al igual que Selci- por un intendente de La Cámpora (Julián Álvarez). Lanús tiene la mayor presión fiscal de la provincia de Buenos Aires, con alícuotas que oscilan entre el 6% y el 6,36% sobre la actividad económica.
ABL y cláusula gatillo
Tasa de Servicios Generales (antiguo ABL): al tratarse de sumas fijas en pesos calculadas según la valuación de cada inmueble, Hurlingham no se mide por alícuota directa. Sin embargo, se destaca en la zona oeste del GBA por haber aplicado los incrementos de base más agresivos al inicio de la gestión, con techos de aumento segmentados de hasta el 200% en áreas residenciales, como el Barrio Inglés.
El sostenimiento de los incrementos mensuales del ABL se basa en una herramienta clave obtenida por Selci en el Concejo Deliberante: la "cláusula gatillo" de actualización que aplica todos los meses sobre la boleta anterior.
Es que mediante la aprobación por mayoría de la Ordenanza Fiscal e Impositiva en la Asamblea de Concejales y Mayores Contribuyentes, el Poder Legislativo local delegó facultades extraordinarias en el intendente Selci.
De este modo, el jefe comunal de Hurlingham cuenta con un mecanismo que le permite reajustar de forma automática y consecutiva los montos de las tasas en base a la inflación mensual medida por el INDEC.
La cláusula gatilla obtenida al inicio de su mandato lo exime de convocar a sesiones legislativas para convalidar cada adecuación tarifaria a lo largo del año.
Tasa para comercios y fábricas
Tasa de Inspección, Seguridad e Higiene (TISH): es el tributo aplicado a la actividad de comercios, industrias y servicios, mediante el cual el municipio ejecuta una alícuota de referencia del 4,5% sobre la facturación bruta.
Como contrapartida, para atenuar la crisis en la actividad minorista, la normativa municipal contempla un esquema de beneficios segmentados para pequeños comercios.
Los establecimientos locales formalmente encuadrados dentro de las categorías más bajas del Monotributo (especialmente categorías A y B) pueden tramitar de manera particular ante el municipio descuentos escalonados que alcanzan hasta un tope del 70% en la Tasa de Seguridad e Higiene (TISH).
El beneficio decrece progresivamente a medida que asciende la categoría de facturación y excluye de manera estricta a Responsables Inscriptos o grandes franquicias comerciales.

