Un vecino hizo un homenaje a Sumo en la puerta de su casa
El vecino Marcelo Fiori Quercetti (NyC en Hurlingham) es un tipo que siempre sale con alguna ingeniosa sorpresa.
Es un agitador cultural Marcelo, y tiene un enorme compromiso por preservar la historia del distrito, en especial en todo lo que se relaciona con el campo artístico-cultural.
Es uno de los ideólogos de Paisanos Murales, el colectivo que le está cambiando la cara a Hurlingham con obras que retratan a personajes emblemáticos del distrito; escribe textos y produce videos relacionados con Hurlingham y el Conurbano, y en 2023 fue el donante de la estatua del Bocha Sokol, que está emplazada a metros de la barrera del San Martín, en la esquina de Jauretche y Remedios de Escalada.

Marcelo es un hombre de leyes ("único abogado honesto y buena onda", al decir del líder carismático Laro Bialobrzeski), pero tiene una enorme pasión por lo artístico, en especial por todo lo relacionado con Sumo.
No le sobra la guita, no tiene piscina con cascada en un country, pero se la rebusca y logra concretar sus ideas. Siempre con el apoyo incondicional de su esposa Patricia Beloff, oriunda de Neuquén y enamorada de Hurlingham, Marcelo pide ayuda, habla con una persona y con otra, muchas de las cuales terminan sumándose a su proyecto, y sale con una nueva obra.

Marcelo vive en el Barrio Inglés, en la esquina de la casona de Timmy McKern. Su casa está ubicada a 100 metros de donde Luca llegó desde Londres a estas tierras conurbanas.
A media cuadra, a la altura del parque de McKern, sobre la calle Güemes, se hizo en 1982 una emblemática foto de Luca, el Bocha, Diego y Germán caminando al lado de un árbol, que aun sobrevive a la furia del clima y al olvido.
Marcelo y Patricia colocaron en la puerta de su esquina de Güemes e Isabel la Católica (isabelacatólica, todo junto, en hurlinguense) una instalación con esa icónica foto y otra de los cuatro músicos de una de las iniciales formaciones de Sumo.
Protegidas por un atril de acrílico, y enfocada por cámaras, por si a alguien se le ocurre alguna salvajada, las dos fotos están unidas por la leyenda "Hurlingham, donde vivimos nosotros", que recupera una frase expresada por Luca en un show de Sumo en Trenque Lauquen, mientras la banda hacía Basura Blanca, en 1983.
La inauguración del nuevo homenaje a Sumo se hizo el mismo día que la primera Ruta de Sumo de este año, y contó con la presencia de un personaje clave en la historia del rock local: Gabriel "Gaviota" Tejada.
Vecino bueno como pocos, justiciero en las peleas ajenas donde había disparidad entre los peleadores, y un engranaje vital para las bandas de Hurlingham. Le hizo fletes con su camioneta a casi todas, armó escenarios, fue plomo de Sumo, amigo inseparable de Ale Sokol y Tito Fargo, y fan del rock, que en algún tiempo (ya lejano) tocaba reggae tomando su guitarra como un fusil.
Todos los días, le contó Gaviota a este cronista, antes de empezar a trabajar se dirige en moto hasta la estatua del Bocha, y se fuma un cigarrillo a su lado. Luego, sí, empieza la mañana y el trabajo.
Gaviota y Rolo Gutierrez (conocido como el fan Nº 1 de Sumo y luego también productor) se encargaron del tradicional corte de cintas y quedó al descubierto el nuevo homenaje a Sumo. Gaviota contó una anécdota en la cual justo en ese árbol de la foto, Luca le robó una botella de whisky a unos pibes y se la tomó arriba del árbol.

Mientras la gente aplaudía y le pedía a Gaviota y a Rolo más anécdotas de Sumo, Fiori Quercetti, emocionado, separado del grupo, sacaba una foto atrás de otra.
Ahí estaba al descubierto, su homenaje a Sumo. ¡Y en la puerta de su casa!
Y sí, Marcelo lo había hecho de nuevo.

