Nueva obra de Paisanos Murales: un grito de color, un himno barrial
En la estratosfera de las publicidades aparece un cartel clavado en el cielo.
No está a la altura de tus ojos, de tus pasos, de tu apuro. Está más allá, donde la ciudad se vuelve techo y la rutina no alcanza.
Su altura lo vuelve otro: una grieta en la costumbre, una señal para el que todavía mira.
Porque todo lo que nos rodea lo volvemos paisaje mudo. Hasta que algo nos quiebra la nuca y nos obliga al asombro.
Y ahí arriba, suspendido, aparece el barrio hecho arte de otros tiempos.
Sin vender nada. Solo un grito de color, una frase cómplice, un himno barrial, una huella de gente que anda porque sí, que se junta porque se reconoce.
Es un instante fuera de la cotidianidad: dejás de caminar y empezás a pertenecer.
Levantás la vista y el camino te devuelve otra imagen. Más alta. Más viva. Más tuya.
Querían dejar otra imagen en el camino y terminaron pintando pertenencia.
* Stella Colombano integra el colectivo Paisanos Murales

